Que hice qué???
Lo peor que te puede pasar es cuando alguien te hace recordar algo que tu cerebro ya había mandado al cajón del olvido. Que si se había enviado allí es porque uno no quería que esa situación te atormente todo el tiempo.
Es verdad que los hechos del nuestro pasado nos condicionan en el presente y en el futuro.
Esto es lo que recuerdo yo de aquella noche:
Diciembre 1999 – Despedida de solteros de mi hermana y mi cuñado – Amigos y familia reunidos en uno de estos lugares para despedidas, tipo Cantina – El animador me llama para hacer una prenda para ganarnos una botella de algo, no recuerdo qué – me toca bailarle a un viejo de 60 y pico la canción de Nueve semanas y media – me acuerdo que bailé y que ganamos la tan deseada botella. Full stop, hasta acá es lo que yo recordaba de esa despedida…
Esto es lo que agregaron mi tía y mi prima la otra noche, y yo casi mas me muero de vergüenza:
Todo igual al anterior hasta el momento que voy a bailarle al viejo, según estas guachas, mientras bailaba, con movimientos eróticos, cual stripper profesional, me saqué el corpiño (recordar que soy la pechocha de la flia, ok?) y haciéndole el efecto franeleo me le insinué tan abiertamente al viejo que obviamente ganamos la botella de Sidra o Champagne.
Se imaginan cual fue mi reacción ante semenjante recordatorio… sinceramente no lo tenía en mente…por lo visto por un mecanismo de autoprotección me quedé solo con la versión Light en mi cabeza… la versión triunfalista… conseguir el premio… lo bochornoso lo descarté automáticamente…
Ahora con el tiempo transcurrido y cayendo en la cuenta que lo que contaron era verdad, me preguntó qué miercoles fue lo que me motivó en ese momento a pelar el corpiño??? En qué estaba pensando???
No, si por lo visto, tengo una Luciana Salazar dormida adentro mio, esperando el Luis Miguel que me descubra
De algo estoy convencida y me llena de tranquilidad, mis lolas estaban mas arriba y en mejores condiciones que ahora, y eso no es poco decir, no?
Es verdad que los hechos del nuestro pasado nos condicionan en el presente y en el futuro.
Esto es lo que recuerdo yo de aquella noche:
Diciembre 1999 – Despedida de solteros de mi hermana y mi cuñado – Amigos y familia reunidos en uno de estos lugares para despedidas, tipo Cantina – El animador me llama para hacer una prenda para ganarnos una botella de algo, no recuerdo qué – me toca bailarle a un viejo de 60 y pico la canción de Nueve semanas y media – me acuerdo que bailé y que ganamos la tan deseada botella. Full stop, hasta acá es lo que yo recordaba de esa despedida…
Esto es lo que agregaron mi tía y mi prima la otra noche, y yo casi mas me muero de vergüenza:
Todo igual al anterior hasta el momento que voy a bailarle al viejo, según estas guachas, mientras bailaba, con movimientos eróticos, cual stripper profesional, me saqué el corpiño (recordar que soy la pechocha de la flia, ok?) y haciéndole el efecto franeleo me le insinué tan abiertamente al viejo que obviamente ganamos la botella de Sidra o Champagne.
Se imaginan cual fue mi reacción ante semenjante recordatorio… sinceramente no lo tenía en mente…por lo visto por un mecanismo de autoprotección me quedé solo con la versión Light en mi cabeza… la versión triunfalista… conseguir el premio… lo bochornoso lo descarté automáticamente…
Ahora con el tiempo transcurrido y cayendo en la cuenta que lo que contaron era verdad, me preguntó qué miercoles fue lo que me motivó en ese momento a pelar el corpiño??? En qué estaba pensando???
No, si por lo visto, tengo una Luciana Salazar dormida adentro mio, esperando el Luis Miguel que me descubra
De algo estoy convencida y me llena de tranquilidad, mis lolas estaban mas arriba y en mejores condiciones que ahora, y eso no es poco decir, no?






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