Pipí - Q.E.P.D
Recién acabo de leer un post de GH acerca de su canario y me hizo recordar que nosotros teníamos uno en casa, la historia es la siguiente:
Pipí llegó a casa no me acuerdo en que momento.. simplemente llegó, era amarillo y cantaba que era Gardel, vivía feliz, mi vieja lo cuidaba muchísimo, y nosotras lo molestábamos bastante también. Pero todo empezó cuando algunos años después de su arribo mi vieja quiso volver a ver su tierra natal y viajo con la Nonna por 3 meses a Italia. Ahí, nosotras (mis dos hermanas y yo) tres púberes, nos tuvimos que hacer cargo de la casa, de mi viejo, de la perra y del canario. Fue mucho para nosotras pero, para desgracia de este ultimo, el que pagó los platos rotos fue él, pobrecito.
Hubo noches de invierno con heladas en la que durmió afuera colgado en la pared del patio, le hemos dejado la puerta abierta de la jaula, con el peligro que el gato de la vecina venga a atacarlo, cosa que sucedió muchas veces pero la Chiqui (mi perra) lo salvaba siempre de pedo. Hasta hubo una vez en la que dejamos la jaula en el piso unos momento y fue la misma Chiqui la que lo empezó a molestar para matarlo… Pobre pájaro no ganaba ni para susto.
Al año y medio de esto, mi vieja se enfermó y aunque Uds. no lo crean esa misma semana al canario le pasó lo mismo que a mi vieja (parálisis de medio cuerpo) es decir, que nosotras que ya no podíamos con nuestras vidas y con la enfermedad de mi vieja, nos teníamos que preocupar de llevar al canario al veterinario y que le solucionen el problema.
A decir verdad el pájaro nunca quedó cero km., si bien sobrevivió al susto de cuando lo agarrábamos para darle las gotitas en el pico, no quedó “pipí cucú”… pero estaba, tardó en volver a cantar, pero finalmente cantó, y nos alegró las mañanas que por esa época eran muy duras para nosotras.
Todo venía con viento a favor hasta que dos o tres años después toda la familia se fue de vacaciones y me quedé sola en casa obviamente con Pipí a cargo, ya que a la perra se la habían llevado. Y a que no saben qué le pasó?
A ese desgraciado se le ocurrió morirse… de SED… como puede ser que un canario no aguante ni 48 hs. sin agua… pero en qué estaba pensando Dios cuando los creó? Cómo se le ocurrió al desgraciado dejarme así como así de un día para el otro porque no le había puesto agua… Por favor, fue un desagradecido.
No obstante eso, nunca dije la verdad en casa… cuando llegaron de la vacaciones, no pude decirles que me olvide de ponerle agua al canario y que el muy desgraciado se le ocurrió joderme la vida con su muerte, no, dije en cambio que se había muerto de viejito; y hasta conté con detalles el excelente funeral que le dispensé a un pájaro tan ingrato como ese.
Hay recuerdos que a uno le quedan grabados como si fueran simples fotografías, en este caso particular, la fotografía sería esta: Yo con la jaula en la mano, el pájaro yaciendo en el piso de la misma, y el recipiente del agua totalmente seco.
Bueno, esto pasó en el verano del 1992, en estos días les contaré lo que me sucedió en el verano del 1993, solo un año después.
Pipí llegó a casa no me acuerdo en que momento.. simplemente llegó, era amarillo y cantaba que era Gardel, vivía feliz, mi vieja lo cuidaba muchísimo, y nosotras lo molestábamos bastante también. Pero todo empezó cuando algunos años después de su arribo mi vieja quiso volver a ver su tierra natal y viajo con la Nonna por 3 meses a Italia. Ahí, nosotras (mis dos hermanas y yo) tres púberes, nos tuvimos que hacer cargo de la casa, de mi viejo, de la perra y del canario. Fue mucho para nosotras pero, para desgracia de este ultimo, el que pagó los platos rotos fue él, pobrecito.
Hubo noches de invierno con heladas en la que durmió afuera colgado en la pared del patio, le hemos dejado la puerta abierta de la jaula, con el peligro que el gato de la vecina venga a atacarlo, cosa que sucedió muchas veces pero la Chiqui (mi perra) lo salvaba siempre de pedo. Hasta hubo una vez en la que dejamos la jaula en el piso unos momento y fue la misma Chiqui la que lo empezó a molestar para matarlo… Pobre pájaro no ganaba ni para susto.
Al año y medio de esto, mi vieja se enfermó y aunque Uds. no lo crean esa misma semana al canario le pasó lo mismo que a mi vieja (parálisis de medio cuerpo) es decir, que nosotras que ya no podíamos con nuestras vidas y con la enfermedad de mi vieja, nos teníamos que preocupar de llevar al canario al veterinario y que le solucionen el problema.
A decir verdad el pájaro nunca quedó cero km., si bien sobrevivió al susto de cuando lo agarrábamos para darle las gotitas en el pico, no quedó “pipí cucú”… pero estaba, tardó en volver a cantar, pero finalmente cantó, y nos alegró las mañanas que por esa época eran muy duras para nosotras.
Todo venía con viento a favor hasta que dos o tres años después toda la familia se fue de vacaciones y me quedé sola en casa obviamente con Pipí a cargo, ya que a la perra se la habían llevado. Y a que no saben qué le pasó?
A ese desgraciado se le ocurrió morirse… de SED… como puede ser que un canario no aguante ni 48 hs. sin agua… pero en qué estaba pensando Dios cuando los creó? Cómo se le ocurrió al desgraciado dejarme así como así de un día para el otro porque no le había puesto agua… Por favor, fue un desagradecido.
No obstante eso, nunca dije la verdad en casa… cuando llegaron de la vacaciones, no pude decirles que me olvide de ponerle agua al canario y que el muy desgraciado se le ocurrió joderme la vida con su muerte, no, dije en cambio que se había muerto de viejito; y hasta conté con detalles el excelente funeral que le dispensé a un pájaro tan ingrato como ese.
Hay recuerdos que a uno le quedan grabados como si fueran simples fotografías, en este caso particular, la fotografía sería esta: Yo con la jaula en la mano, el pájaro yaciendo en el piso de la misma, y el recipiente del agua totalmente seco.
Bueno, esto pasó en el verano del 1992, en estos días les contaré lo que me sucedió en el verano del 1993, solo un año después.






<< Home