Casualmente ayer me retiraba del trabajo, cuando al pasar por la catedral de S. Isidro veo a un par de turistas sacándose una foto en la puerta de la iglesia, y como la catedral es muy alta el que sacaba la foto estaba a 50 mts. de distancia aproximadamente. Ver esa escena me hizo acordar automáticamente algo que me sucedió en England en el año 2001 (por supuesto con el 1 a 1) y que ya les pasó a contar:
Con mis compañeritos del curso nos habíamos ido un fin de semana a Paris (la ciudad de las luces y de la mala educación, por cierto) y apenas llegamos lo primero que nos llevaron a conocer fue la Catedral de Notre Dame; obviamente, una vez visitada por dentro nos dispusimos con el grupete de amigos sacarnos la fotito en la puerta (tal como lo querian hacer los turistas en S. Isidro), ok, posamos, click fotito sacada, y listo.
Una vez de regreso, envié el rollo a revelar a la vuelta de la escuela y a la tarde pasé a retirar las fotitos, muy contenta porque en verdad tenía unas tomas muy lindas ahí adentro.
La cuestión es que a la mañana siguiente, viene un compañerito de viaje y me dice: “viste que estamos en una foto en la vidriera de acá a la vuelta” le dije que no y apenas comenzó el recreo em fui a ver la foto. Era una foto de la Catedral de Notre Dame con nosotros a sus pies. Cuando volví al aula y pregunté de quien era la foto, nadie se hizo cargo, pregunté quien había enviado a revelar el rollo ahí, y caí en la cuenta de que la única en haberlo hecho fui yo. Miro mis fotos y no la tenia, miró las mini fotos resumen que te dan y AHÍ estaba. Encolerizada pero dentro de mis cabales, me fui con una amiga chilena (abogada ella) a hacer el reclamo correspondiente, a lo que la piba del negocio lo único que atinaba a decir, era: Yo no se nada, yo no fui la culpable, yo no tengo idea… se imaginan mi cabales a donde se fueron, bueno imagínenme caliente y discutiendo en Ingles…una mezcla explosiva… era para alquilar balcones… la verborragia que suelo tener en español se transformó en un ingles medio quichua pero a los gritos… porque la señorita no me quería dar la foto cagándose en todas las pruebas en su contra que yo tenía…
Bueno, no se las alargo más, la cuestión es que la empleada tuvo que ceder y entregarme la fotito y una vez que la tuve en la mano, la miró a los ojos y le digo:
“NO ES SUFICIENTE QUE NOS HAYAN ROBADO LAS MALVINAS QUE AHORA TAMBIEN QUERES ROBARME MI FOTO”
Me pegué media vuelta y me fui, obviamente nunca mas volví a llevar nada para revelar allí y me cerciore que mis amigos tampoco lo hicieran.
Sé que fue largo pero valía la pena contarlo…